El Flash en la fotografía: Algunas aplicaciones II, mejorando la nitidez

La nitidez, como todos bien sabemos, depende en gran medida de la existencia de más movimiento del debido para unas condiciones de configuración de cámara y de iluminación determinadas.
En condiciones de poca luz, la velocidad de obturación necesaria suele ser baja, y esto propiciará que, aunque evitemos recoger movimiento alguno, la escena perderá nitidez. Todos hemos hecho fotos en interiores y a base de pulso hemos conseguido no tener movimiento, pero podemos observar cómo esas fotos carecen de la nitidez a la que estamos acostumbrados en las tomas de día.
La solución es sencilla: activamos el flash y subimos la velocidad de obturación, y obtendremos una imágen muy nítida, como si la hiciéramos en un lugar soleado a plena luz del día. Evidentemente los límites vienen fijados por la potencia del falsh, no esperemos que funcione para fotografías a 50 metros…
Esta técnica también es muy útil cuando el sujeto a fotografiar no deja de moverse y andamos por velocidades de obturación de 1/20 o 1/15 (es el caso de un niño que no se queda quieto): activamos el flash, subimos la velocidad de obturación para que no recoja los movimientos del niño (1/100 podría ser suficiente, dependiendo de la situación) y, “congelamos” al niño, aumentando la nitidez.

Por tanto, no sólo usaremos el flash cuando no tengamos luz suficiente sino que, aún teniéndola, lo usaremos cuando queramos mejorar la nitidez de la foto. La explicación técnica de este hecho ya fué analizado en un post anterior, y no es más que la velocidad de disparo de un flash estándar suele ser 1/10.000, congelando cualquier tipo de movimiento ya que nadie realiza movimientos en una diezmilésima de segundo

José Antonio Pérez

Publicado en  on Octubre 24, 2008 at 11:08 am Dejar un comentario
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El flash en la fotografía: Algunas aplicaciones I, las cortinillas

La 1ª cortinilla y la 2ª cortinilla.

Como ya sabemos, el flash se dispara en un instante determinado entre el momento en que la primera cortinilla está ya totalmente abierta y el momento en que la segunda todavía no ha empezado a cerrar el obturador. Concretamente, existen dos posibles instantes de disparo de flash:

a) Sincronización con la 1ª cortinilla: El flash se dispara justo despues del momento en que se abre completamente la 1ª cortinilla. En este caso, se capta la imágen y, posteriormente, el resto de luz que el sensor es capaz de retener en el periodo de tiempo que transcurre hasta el cierre de la segunda cortinilla, ya sin existencia de luz de flash alguna. Esto provoca que, si existe algún tipo de movimiento en la escena, y éste es captado por el obturador, parecerá que la estela que deja la imágen está por delante del movimiento y, por tanto, parecerá que el sujeto se mueve hacia atrás. Esto es fatal para ciertos tipos de fotografías, como por ejemplo en escenas de deportes con condiciones pobres de iluminación.

b) Sincronización con la 2ª cortinilla: El flash se puede también disparar justo antes de que la 2ª cortinilla comience a cerrar el obturador. En este caso, la cámara recoge primero la estela que deja la imágen en el lapso de tiempo que transcurre entre el momento que comienza la exposición y el disparo del flash. Luego, se dispara el flash y la cámara recoge la imágen completa  en su posición estática. Esta sería la configuración que siempre deberíamos tener en la cámara, salvo que queramos buscar determinados efectos especiales.

La configuración de estas opciones depende de cada tipo de máquina, pero ya casi todas las reflex recogen esta interesante opción que permite evitar pobres resultados en unas situaciones y grandes efectos especiales en otras.

José Antonio

Publicado en  on Octubre 21, 2008 at 12:50 pm Comentarios (1)
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